Llevo demasiado tiempo pensando en lo que pudo ser y preguntándome cuándo dejaré de llorar por ello. Por desgracia, es casi inevitable hurgar en las heridas que más duelen.
Cada cinco minutos me enamoro y me vuelvo a desenamorar, tropiezo constantemente con las mismas piedras y lo que mejor se me da es estar triste sin saber muy bien por qué, pero no me hagas mucho caso, tampoco me conozco demasiado.
1 hasta ahora:
inevitable...
23 mayo, 2007 20:34
Tendrás que terminar tú el trabajo.
<< Home